Hace unos días la academia de las artes y ciencias cinematográficas
de Hollywood decidió que para la siguiente entrega del premio Oscar, existirá un
galardón para la película más popular. El anuncio causo controversia entre los
muchos críticos del medio quienes en su mayoría piensan que esto le restaría meritó
al premio, otros afirman que simplemente se trata de una estrategia de mercado
para atraer a más audiencia a la ceremonia de premiación, la cual ha perdido interés
año con año.
Por supuesto existen quienes aprueban la decisión
pensando que esto le da mayor apertura a un sumamente cerrado gremio. La verdad
ambas posturas tiene puntos válidos, sin embargo a mi parecer resulta irónico
que en la meca del cine comercial mundial se esté debatiendo algo por el
estilo, cuando el mismo premio se ha dejado de premiar a grandes películas por
motivos comerciales y económicos, además muchas grandes ganadoras han sido
también muy populares.
Podríamos dar una larga lista de ejemplos, pero
realmente no viene al caso, lo que realmente se debería estar analizando es la
gran separación que existe entre el cine comercial y otro más autoral o más
profundo (por llamarlo de alguna manera). No quiero decir que uno este peleado
con el otro o sea superior el otro, sin embargo antes la diferencia en
Hollywood no parecía ser tan grande, simplemente se buscaba hacer un buen
trabajo y este por lo general redituaba en un éxito en taquilla.
Ahora ¿Quién es el culpable, las productoras o el público?
Los tiempos han cambiado y ahora se producen más películas, además están tiene
mucho menos tiempo en taquilla para volverse redituables, los costos han
aumentado por lo que la presión de ganar dinero se vuelve más grande. El público
también se ha vuelto más urgido e impaciente, busca que las historias sean más
aceleradas y se encuentra explotado por el mercado de la nostalgia, las
secuelas adaptaciones. Con lo anterior quiero decir que ambos, y si me incluyo,
somos culpables de la baja calidad en el cine taquillero, si no lo hicieran no
lo veríamos y si no lo viéramos no lo harían.
Para ejemplificar lo anterior veremos la películas más
taquilleras del año pasado, la mejor de ellas, en mi opinión, fue La Bella y la
Bestia (ramake), seguida de Wonder Women (adaptación) y quizás Guardianes de la
Galaxia Vol.2 (secuela); realmente ninguna podía competir para mejor película y
para ser completamente honesto ninguna es excelente. Sin embargo las
productoras nos obligaron a tragarnos bodrios asquerosos como Star Wars: el
último jedi (secuela), it (remake) y la liga de la justicia (adaptación).
Es claro que existen una cierta crisis creativa en
el cine comercial Hollywoodense, pero el hecho de que este sea premiado o no,
realmente no importa mucho, lo que Hollywood debe atender es como regresar a
ese cine comercial que se volvía clásico e influenciaba la cultura popular sin
la necesidad de hacer un remake o una adaptación.
Dr. Muffin.

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