La noche de ayer se celebró la nonagésima entrega de los
premios de la academia estadounidense de cinematografía (Oscar). La ceremonia
no fue tan espectacular como el aniversario ameritaba, pero tampoco fue la
peor; llena de diversidad, en gran parte por los problemas actuales de Hollywood
y Estados Unidos, los latinoamericanos se adueñaron de gala (particularmente
los mexicanos), también las mujeres quienes por fin están logrando el
reconocimiento que siempre han merecido.
Al analizar a los ganadores la verdad no hubo grandes
sorpresas, Dunkirk de Cristopher Nolan quedándose con las categorías
técnicas (mejor edición y sonido), Blade
Runner 2049 con los efectos especiales y fotografía, El hilo fantasma mejor vestuario, La hora más obscura a maquillaje, Jordan Peele con Get Out
a guión original y James Ivory mejor guión adaptado con Call me by your name.
Las categorías de
actuación estaban prácticamente decididas ya que los galardonados lo han ganado
todo este año, Allison Janney y Sam Rockwell en rol secundario, junto con Gary
Oldman y Frances McDormand arrasaron con sus grandes interpretaciones por lo
que solo les faltaba el Oscar.
La única gran sorpresa de la noche se la llevo Recuérdame ganado mejor canción
original. El premio que toda Latinoamérica debe estar celebrando es el de mejor
película extranjera, donde Chile puso su nombre en alto con Una Mujer Fantástica, siendo apenas el
segundo país de esta región en conseguir la estatuilla, después de Argentina.
La forma del agua, que era la más nominada de todas con
trece, se llevó cuatro estatuillas, mejor diseño de producción y música
original, además de las dos principales mejor director (Guillermo del Toro) y
mejor película, no siendo la mejor para ser honesto, sin embargo es triunfo más
que merecido para el cineasta tapatío, tras veinticinco años de trayectoria.
Como se mencionó antes la noche estuvo llena de diversidad,
la presentación de la bella Daniela Vega, actriz transgénero, los mexicanos
Eugenio Derbez y Eiza Gonzáles presentado, la interpretación de Gael García y
Natalia LaFurcade, además de la lluvia de cempasúchil. También se habló del
gran problema que actualmente vive la industria, el acoso, el cual fue tomado
como un problema serio.
Al final término por ser una gran noche para todos aquellos cinéfilos
que amamos las películas, los montajes realizados por la academia nos hicieron
recordar por que amamos este arte, la diversidad nos recordó porque resulta ser
un lenguaje universal y como nos puede ayudar a romper barreras. Así Oscar
cumplió noventa años y esperemos que sean más.
Dr. Muffin.
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