Hacer una película histórica y además biográfica siempre
resultara complejo, esto debido a que siempre tenemos una versión sumamente
maniquea de la historia y sus protagonistas, es decir los villanos siempre son
sumamente malos y los héroes parecen perfectos. En Darkest Hour (La Hora más
Obscura, 2017) afortunadamente sólo ocurre una de las dos opciones
anteriores, los malos si son muy malos, si bien es cierto que es muy difícil sacar
algo de bueno a un personaje como Hitler, pero lo bueno es que si saca a
relucir ciertas cosas malas de Winston Churchill.
Darkest Hour se sitúa
en el año de 1940 en el cual existió un gran avance de las fuerzas Nazis en la
Europa continental, tras el inicio de la conquista de Bélgica y Holanda el
imperio el gobierno británico obliga a dimitir a su primer ministro Neville
Chamberlain (Ronald Pickup) y decide sustituirlo con Winston Churchill (Gary
Oldman). Las políticas de Churchill son sumamente cuestionadas particularmente
en el momento más crítico, cuando alrededor de 200 mil soldados británicos se
encontraban atrapados en la playa de Dunkerque. Con muy pocas esperanzas
Churchill pone en marcha la operación Dynamo, sin embargo con la caída de
Francia y la inminente invasión a la Gran Bretaña, Churchill tendrá que
considerar un tratado de paz con Hitler, algo que quería evitar a toda costa.
Darkest Hour es una buena película, narrativamente
funciona muy bien, pero son dos cosas principalmente la que la hacen buena.
Primero la gran actuación de Gary Oldman; para nadie es nuevo que Oldman es un
gran actor, quizá uno de los mejores en la actualidad, sin embargo la gran
transformación que vivió para este papel va más lejos del simple maquilla;
Oldman se transformó completamente en Churchill, sus gesto, su forma de hablar,
su carácter, todo está en la gran interpretación de este gran actor.
En segundo lugar y va de la meno con lo primero es la
interpretación que se le dio a Churchill, es decir lo ponen como lo que fue un
hombre, con defectos y virtudes, con miedos y traumas. Si bien es cierto que la
película al final se decanta más por su lado valiente y casi heroico, no cambia
el gran planteamiento de un personaje tan complejo como lo fue Winston
Churchill.
Lo anterior hace a Darkest
Hour una buena película biográfica,
donde no se nos cuenta como creció y se desarrolló el personaje, más bien su
momento de mayor crisis, aquel donde hizo lo necesario para trascender la
historia y volverse único, su hora más obscura.

Comentarios
Publicar un comentario